miércoles, 18 de marzo de 2009

ESTAMOS PRESENTE

Estamos presentes, vivimos, jugamos, sentimos, inventamos, nos movemos... No estamos solos, somos sociales, la energía nos lleva a encontrarnos con algún otro... pero no con todos.
Decenas de personas nos cruzamos, pero solo con algunos llegamos a conectarnos de algún modo, esta conexión puede ser ínfima, sutil... una mirada, un roce, un choque, un simple gesto... o bien esta conexión puede ser profunda, llegar a compartir momentos, sentimientos, una idea, un objeto, formas...
No es mas que la energía lo que determina el porque de estos encuentros, la vida está llena de estos, son inesperados... nuestra naturaleza nos empuja a encontrarnos... tenemos necesidades de interactuar.
(COMPAÑÍA Desequilibrada - Circo Urbano)
Historia del carnaval

El carnaval es una de las fiestas populares de mayor tradición en la historia de la humanidad. Su celebración tiene su origen probable en los rituales paganos a Baco, el dios del vino; en los festines que se realizaban en honor al buey Apis en Egipto; o en las "saturnalias" romanas, en honor al dios Saturno.Algunos historiadores precisan que los primeros carnavales se remontan a la antigua Sumeria, hace más de cinco mil años, pasando luego la costumbre de la celebración a Egipto y al Imperio Romano, desde donde se difundió por toda Europa, siendo traído a América por navegantes españoles y portugueses en época de colonización y conquista a partir del siglo XV.
El carnaval cristiano
Con el paso del tiempo, el carnaval fue adoptado por los pueblos que poseen tradición cristiana, precediendo a la cuaresma. El término carnaval proviene del latín medieval carnelevarium ("quitar la carne") refiriéndose a la prohibición religiosa de consumir carne durante los cuarenta días que dura la cuaresma.En la actualidad, el carnaval se encuentra muy arraigado a la celebración popular, alejándose de su significado religioso, alargando los festejos a los primeros fines de semana del mes de marzo.
El carnaval durante la Edad Mediay durante el período de las colonias
En la España de la época colonial, durante el reinado de los Reyes Católicos, ya era costumbre disfrazarse en determinados días con el fin de realizar bromas en los lugares públicos, hasta que en 1523 el rey Carlos I dictó una ley prohibiendo las máscaras y enmascarados. Fue el rey Felipe IV quien se encargó de restaurar el esplendor de las máscaras.
El carnaval contemporáneo
Con el correr de los años, el carnaval fue adoptando estilos diferentes según cada país. En América incorporó elementos aborígenes y hasta alcanzó ribetes místicos precolombinos.Hoy esta expresión popular se celebra en distintas partes del mundo, haciendo que los escenarios donde se desarrollan atraigan a miles de turistas de otras latitudes para sentir, vibrar y cantar con el paso de las comparsas. Así, por ejemplo, el Carnaval de Río de Janeiro en Brasil, el de Oruro en Bolivia, el de Venecia en Italia, o el de Gualeguaychú en nuestro país, se encargan de trasmitir los estadios de felicidad que los caracterizan, haciendo que participantes y espectadores se contagien con el audaz ritmo de las "batucadas", disfrutando de un espectáculo lleno de brillo, luz y sonido sin precedentes.